viernes, 18 de diciembre de 2015

El arte del Nomeacuerdo


Por Horacio Verbitsky
El primer olvido del presidente Maurizio Macrì fue la Patria, en la fórmula de su juramento, limitado a Dios, la honestidad y los libros sagrados. En correspondencia, se pronunció ante la Asamblea Legislativa por “un nacionalismo más sano”, frase trunca por la falta del término de comparación. ¿Más sano que cuál? La misma discreción tuvo su promesa de sostener “todos nuestros reclamos soberanos”, que tampoco especificó, “sin que eso impida un normal relacionamiento con todos los países del mundo”. No parece el estilo de Susana Malcorra enviar ositos a los kelpers, pero es obvio que las Malvinas se perderán en las últimas páginas de la agenda, en línea con la célebre declaración de Macrì a este diario, cuando dijo que un país tan grande no necesita sumar el déficit adicional que implicaría la recuperación de las islas. El mal de la Argentina es la extensión, como decía Sarmiento y ridiculizaba Jauretche. Tampoco parece quedar espacio para la reivindicación contra las deformidades del sistema financiero internacional sobre la que giró la política exterior argentina en los últimos años. De hecho, el master Daniel Pollack ya recibió a un enviado oficial para discutir cómo se cumplirá el inaceptable fallo del juez de Wall Street Thomas Griesa. Peor aún, en su diálogo telefónico con Barack Obama, Macrì compró completo el breviario estadounidense para las relaciones con Subamérica: colaboración contra “el extremismo violento”, el narcotráfico, que según Malcorra sería “uno de los grandes temas de la agenda latinoamericana”, el cambio climático y “la agenda comercial y económica”. Mientras en todo el mundo se hace evidente que los bombardeos aéreos lejos de acabar con el terrorismo fundamentalista son su mejor cartilla de reclutamiento, incluso entre europeos y estadounidenses nativos, el gobierno de PRO se dispone a poner de nuevo al país en esa mira tremenda, como ya ocurrió dos décadas atrás.

La educación del Imperio Amarillo

Presentación2

Por Manuel Jerónimo Beccera
Fue la pluma


Con la confirmación de María Soledad Acuña al frente del Ministerio de Educación de CABA en el día de ayer, se completaron las primeras líneas de quienes gestionarán la educación a nivel nacional, a nivel provincia de Buenos Aires y a nivel Ciudad de Buenos Aires. Los tres elegidos provienen del PRO, y han ostentado cargos en el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, sus perfiles y recorridos profesionales son diversos, y no exentos de conflictos.

Apuntes sobre el DNU 13/2015: ¿el fin del financiamiento educativo?



Por Manuel Jerónimo Beccera
Fue la pluma

El día viernes 11 de diciembre, salió publicado en el Boletín Oficial de la República Argentina el decreto del Poder Ejecutivo Nacional 13/2015, firmado por el flamante presidente Mauricio Macri. El mismo modifica la ley de ministerios, reorganizando esas dependencias de acuerdo con las necesidades que el nuevo presidente, y su gabinete, establecen.